La seguridad ferroviaria se ha convertido en una prioridad global. Solo en la Unión Europea se registraron 1.567 accidentes ferroviarios en 2023, según datos de la European Union Agency for Railways. Aunque el tren sigue siendo uno de los medios de transporte más seguros, estos incidentes, que incluyen descarrilamientos, colisiones o eventos en pasos a nivel, mantienen el foco en la necesidad de fortalecer los sistemas de prevención en las operaciones ferroviarias.
A nivel nacional y principalmente a nivel internacional, organismos de seguridad ferroviaria estiman que cientos de descarrilamientos y miles de incidentes operativos se reportan cada año en redes ferroviarias de carga y pasajeros, muchos de ellos vinculados a factores como exceso de velocidad, fallas mecánicas o errores humanos. Frente a este escenario, las empresas del sector están incorporando tecnologías que permiten detectar riesgos antes de que se conviertan en accidentes, utilizando sensores, telemetría y plataformas de monitoreo en tiempo real.
“Las operaciones ferroviarias están evolucionando hacia modelos de seguridad preventiva basados en datos. Hoy es posible monitorear activos en tiempo real mediante sensores y telemetría que permiten detectar situaciones anómalas como velocidades fuera de los parámetros establecidos, desviaciones de ruta o detenciones no programadas. Esa visibilidad permite reaccionar antes de que el riesgo escale a un incidente. Este enfoque, cada vez más adoptado por empresas del sector, también contribuye a mejorar el control operativo y la continuidad del negocio”, explica Flor Villón, gerente de Preventa y Proyectos de Hunter Perú.
En distintos países, las empresas ferroviarias ya incorporan tecnologías avanzadas para optimizar sus operaciones. En esa misma línea, HUNTER viene implementando sistemas de monitoreo digital que integran sensores IoT, plataformas de telemetría y centros de control, capaces de supervisar en tiempo real el movimiento de trenes, locomotoras y vagones. Esta integración permite anticipar anomalías operativas, generar alertas tempranas y fortalecer la toma de decisiones para una gestión más eficiente y segura.
Además del monitoreo en vivo, uno de los principales avances es el uso de análisis histórico de datos, que permite identificar patrones de riesgo en las operaciones ferroviarias. Con esta información, las organizaciones pueden detectar tramos donde se repiten excesos de velocidad, zonas donde se registran detenciones no programadas o momentos del día donde aumenta la probabilidad de incidentes.
Señales de alerta que la tecnología permite detectar para prevenir accidentes ferroviarios
Las plataformas de monitoreo y telemetría permiten identificar eventos que pueden anticipar un riesgo operativo en las vías. Entre los principales destacan:
- Excesos de velocidad en determinados tramos. Los sistemas registran cuándo y dónde se superan los parámetros establecidos, lo que permite identificar zonas críticas donde la velocidad podría aumentar el riesgo de descarrilamiento o colisión.
- Desviaciones de ruta o ingreso a zonas no autorizadas. Mediante geolocalización y geocercas digitales es posible detectar cuando un tren o vagón se aparta del recorrido previsto, lo que puede indicar una anomalía en la operación.
- Detenciones prolongadas o paradas no programadas. Cuando un activo permanece detenido fuera de zonas previstas, el sistema genera alertas que permiten investigar rápidamente si se trata de una falla técnica o un incidente en la vía.
- Eventos críticos detectados por sensores. Impactos, manipulaciones del equipo o movimientos anómalos pueden registrarse automáticamente, facilitando la reacción temprana de los equipos de operación y mantenimiento.
Para los especialistas, el uso de telemetría y análisis de datos está transformando la manera en que se gestiona la seguridad ferroviaria, pasando de un modelo reactivo a uno preventivo. “Contar con visibilidad en tiempo real y con análisis histórico de la operación permite detectar anomalías de manera temprana y tomar decisiones antes de que se produzca un accidente. Este enfoque preventivo previene incidentes y fortalece la continuidad operativa, reduce pérdidas y mejora la toma de decisiones estratégicas en la operación ferroviaria”, concluye la especialista de Hunter.








